sábado, abril 23, 2011

Tus ojos color turquesa


E
n esta superficie de soledades,
de búsqueda de una identidad,
de derrotas indecisas
y de estereotipos cosidos como un traje a medida,
tu cuerpo es un náufrago a la deriva de mis noches de latón.

Advierto el color del atardecer turquesa
en un lugar recóndito llamado D´or
y se refleja en tus ojos el color del mar,
prisioneros en un acantilado de esperanzas
que no van a tardar en llegar,
bañar tus hombros como el sol lo hace por la mañana,
dorar tu pelo,
dibujar una sonrisa.

En esta tarde que se torna invernal
en la que el viento se mece entre los dedos
de mis sandalias,
tus labios cerrados me cuentan
una vida llena de milagros y sueños.

Y es en esta calle solitaria, empedrada,
llena de escaleras que suben a una ermita,
donde se va a rezar sin sonrisas ni esperanzas,
el lugar donde tus manos me buscan
y me gustaría callar para que este momento
que es nuestro
durara más de una eternidad.

© Virginia Fernández “Color turquesa en tus ojos”-De Palma y sus rincones-
Fotografía: David del Monte.

jueves, abril 07, 2011

Some pictures of Ancona (Italy)


Fotos: Virginia Fernández.

lunes, marzo 21, 2011

Flores azules




Flores azules

“Dejaré que me busques
hambriento
bajo la lluvia
recorriendo apresurado las calles
de esta ciudad que no conoces.”
-Laura- A donde el sur no llega.

D
ejaré que las aceras
me busquen solitarias
y los pasos que te habitan
no duden en encontrarme.

Dejaré la puerta entreabierta
para cuando llegues
y la luz de la mesita estará encendida.

Dejaré mis labios
y mis manos
y un susurro a media noche
donde encontrarás las flores azules que no marchitan
en esta ciudad de playa.

Dejaré que me busques
y cuando duermas visitaré tu cama,
que mi calle
siga tus pasos,
tus caprichosas soledades.

Dejaré todo eso
para cuando regreses
y lo harás feliz
abrazado al aire.

© Virginia Fernández “Flores azules” De domingos astrománticos.
Cualquier soundtrack de Facto de la fe y las flores azules.
Inaugurando: La primavera.

martes, marzo 15, 2011

Anónimo iii




Anónimo iii

L
a estética del frío me dicta,
un atasco en Sierra Alhamilla,
oscuridad
y faros que se cruzan con el mío,
graffitis en la pared,
coches atrapados en la noche cortante,
vidas ajenas,
tu espalda,
parejas conversando,
soledad,
desolación.

Jersey a rayas,
paracaidistas,
tus ojos,
el viento levantando un torbellino
de hojas en la calle asfaltada,
anónimos anímicos,
tus manos.

La estética del frío me habla,
tus labios,
recuerdos para guardar.

© Virginia Fernández “Anónimos iii”. De anónimos y otros. 
Music: Love of Lesbian. Universos infinitos.

jueves, marzo 10, 2011

Anónimo ii




Anónimo ii

P
orque vivir es esto
una sucesión de momentos,
de latigazos
contra tu cuerpo desnudo,
tu piel,
una herida que sangra.

Porque vivir es este paisaje desolado,
una caricia,
una extraña sensación,
cuerpos danzando
¿Es sólo eso? ¿Nada más?

No te sientas tan extraño,
anónimo.
Anónima es esta cotidianidad y es vulgar.

Siento que me asfixio,
vivir es esto,
una sucesión de inviernos
y una vida, suma de muchos momentos.

© Virginia Fernández “Anónimo ii” De anónimos y otros.
Music: Melody Gardot. Our love is easy.

martes, marzo 08, 2011

Mujer i



Mujer i

"Rodeada de cuerpos elijo la mano en la boca."
-Laura Rosal-


S
ólo quiero que te salves,
atraerte hacia mi mundo
de distancias que se caen.


Mujer,  no calles,
bendice tu cuerpo,
canta una plegaria,
escribe, exprésate.

Mientras yo camino a tientas
no te rebajes,
no agaches la cabeza
porque nunca aprendimos a hacer otra cosa,
pinta estaciones, colorea una vida.

Mientras yo sonrío a una camarera
con labios pintados de rojo
y al árbol de la esquina de tu casa
vive tu vida,
siente cómo huele el café
en esta ciudad donde siempre hace sol.

Mujer dibuja un corazón en su espalda
revélate, grita, sálvate…
Ahora o nunca.

© Virginia Fernández “Mujer i”
Imagen: Street art.

domingo, marzo 06, 2011

Anónimo i


Anónimo i

A
nónimo es el sentimiento que crece
cuando miro tus ojos apaisados.
Anónimo es tu pelo
y tus manos
y tu pecho.

Anónimas mis palabras
que te hablan,
como anónimas son las gaviotas
en la playa.

Anónimo un paseo
y un niño que juega con un balón
y es captado por un objetivo fotográfico.

Anónimas esas tardes que me pides,
esos ratos para guardar.
Anónimas tus manos
en mi pelo enmarañado.

Anónimo al final
y sin futuro cierto
tus cafés de la mañana,
tus silencios consentidos.

© Virginia Fernández. “Anónimo i”. De anónimos y otros.
Foto: Un paseo por Vera playa. (Almería).

viernes, febrero 25, 2011

Cines a pie de calle


Cines a pie de calle

Y
a no quedan cines a pie de calle
y la ciudad ya no
se sabe azul transparente,
ni siquiera se para a contar
las hojas que caen
en otoño del árbol del Paseo,
ni a mirar la ventana del cielo
cuando le da por llorar,
fotografiar ese preciso momento en el que las gotas
se suicidan golpeando contra el asfalto,
tan pequeñas.

Aquel viejo cine de barrio
lamenta el paseo de los transeúntes
que apenas recuerdan el aire misterioso
que lo envuelve,
su fachada sombría.

Y anhelando ese pasado
apenas sin darse cuenta
un muchacho de mirada triste
observa ese viejo cine,
esa antigua vocación,
mientras siente correr por las venas
la magia: el contacto con la ciudad.
© Virginia Fernández “Cines a pie de calle”. Extracto de estampas de ciudad. (Almería)

domingo, febrero 13, 2011

Asomada a una ventana (Almería)


Asomada a una calle (Almería)

“Una frontera invisible separa el barrio del resto de la ciudad y a uno le gana la impresión de violar algo, como de irrumpir en terreno prohibido…” Juan Goytisolo. La Chanca (Almería). 1962.



L
as calles de esta ciudad
no me hablan de algo intrascendental,
ni siquiera comentan por casualidad
cómo se caen los colores como de una postal
cuando llega el otoño.

El café de la esquina de mi casa
barre de nostalgias la Avenida Cabo de Gata
que se llena de hojas en blanco que no saben
cómo explicar
y unos ojos lacrimosos se lamen las heridas.

Una frontera invisible se empieza a levantar
en esa línea imaginaria de la calle,
justo en la esquina,
separando dos barrios
en los que hay gritos que nadie oye.

Las calles de esta ciudad son paisajes
a contraluz que se entremezclan con una música
lejana,
y yo aquí como testigo anónimo de su lenguaje observo.

© Virginia Fernández “Asomada a una calle (Almería)” Extracto de Estampas de ciudad.
Imagen: Street art http://unurth.com/

domingo, febrero 06, 2011

La noche tiene mil ojos


La noche tiene mil ojos
Yo también quiero que me enseñes el infinito
Y poder contarte las cosas que no le cuento a nadie.


L
a noche tiene mil ojos
y cuando estoy sola
aún están conmigo tus veintisiete años,
tus ojos oblicuos
y el tacto de tus manos.

La noche es una montaña rusa
con sentimientos y contradicciones
y cuando te alejas silencioso
aún me eres
y te soy con mis miradas impermeables
y mis caprichos de media noche.

Esta noche tiene mil caras
y te cuento lo que no te digo
cuando estás cerca,
todo aquello que me callo,
que no soy yo, ni siquiera tú,
que no existimos en nuestros cuerpos,
que sólo tenemos miedos
y noches que nos llenan de silencios.

© Virginia Fernández “La noche tiene mil ojos”
Imagen street art: http://unurth.com/584559/Ben-Slow-Manchester

miércoles, febrero 02, 2011

Silencios


Silencios



E
sto es lo que tienen los silencios
que se van construyendo y forjando
sin esperanzas,
como las catedrales
durante una vida
que tratan de atraparte
y de sumergirte en su mundo
de algas y de estériles desiertos.

Este es el mundo de los silencios
en el que trato de crear un universo
de fantasía para ese niño que no sabe llorar
y arroparlo con mis labios calientes.

Esto es lo que he construido
un lugar donde te encuentro
dormido,
apagado,
donde te abrazo y ya no estás.

© Virginia Fernández “Silencios”
Imagen: El niño de las pinturas.

domingo, enero 30, 2011

Viernes



Viernes


L
lueve en esta ciudad
en la que casi nunca llueve,
las gotas se aplastan contra el cristal
de este desolado paisaje.
El día, junto con sus grises me cuenta
un paisaje digno de un cuadro
de algún pintor impresionista atrapado
por la gama de los colores más pálidos del arco-iris.

Es viernes en esta ciudad nublada
y oscura la esperanza que se desdibuja
tras un portazo que duele,
que quiso decir adiós con un beso
pero no supo cómo hacerlo.

Es viernes aquí, desde mi visión,
desde este balcón sin luz,
desde esta necesidad.
Inerte y solitario viernes
sin un ápice de color
y los días que lo siguen se me antojan
una gran espiral que me conducen hacia un abismo
del que no podré regresar.


© Virginia Fernández “Viernes”. Extracto de A veces una hoja de diario.
Imagen: www.itchypixel.net/ photos/paraguas.jpg

jueves, enero 27, 2011

Ciertas cosas que no deben decirse


Ciertas cosas que no deben decirse

“…me bastan tus pestañas.”
-Raquel Rodríguez-


É
l me mira desde sus ojos tristes
y pálidos,
desde sus entrañas y sus nubes.
Él me observa y me sonríe
y me dice antes de que yo lo pronuncie:
No lo digas, no lo digas.

© Virginia Fernández “Ciertas cosas que no deben decirse”.
Imagen: Street art: http://unurth.com/index

domingo, enero 23, 2011

Distancia


Distancia

Q
uizás no lo sepas nunca
ni lo comprendas,
pero es tan hermosa la distancia
que va de tu cuerpo al mío,
deshumanizada y bella distancia
que separa tus músculos de los míos,
y tus manos de mis manos, 
tu pelo de mi pelo.

Es posible que no logres entenderlo,
pero ese espacio,
que no tiene tacto
ni sabor,
es el eje fundamental
de este sentimiento que va forjándose y naciendo.

Espacio que mientras pasa el tiempo,
los minutos y las horas
en los que tus manos envejecen
y se vuelven aún más toscas al tacto,
me convierten a mi en aire,
que no tiene huesos, ni mente.

Y cuando se logre salvar,
distancia insana y radiante,
como el rayo de sol que entra por esta ventana,
mientras la mido con un objeto
que mide centímetros y pasos,
así sin esperarlo
nos convertirá a ti y a mi
que somos dos, en uno.

© Virginia Fernández “Distancia”
Ilustración: Janik Coat.

miércoles, enero 19, 2011

El miedo del mundo


El miedo del mundo

S
e apagan todas las luces
de la tarde,
cae el telón de los sueños
y de los teatros que usan focos
y el miedo de los hombres
empieza a aparecer,
como una raíz que crece
y no te deja respirar,
¿Cómo funciona?
¿Tú lo sabes?

El miedo de los hombres
es infinitamente pequeño,
desalentador, efímero,
se traslada a un pequeño mundo
con infiernos del tamaño
de una casa de muñecas,
deambula de un lado a otro,
y cala hasta los huesos,
está hecho de distancias equidistantes
y de rotos en un cajón,
de música de plástico y vidas pequeño-burguesas.

El miedo del mundo es bien distinto,
sobrecoge a esa pequeña dimensión
que somos nosotros
y nos mira con ojos aterradores,
nos corta la respiración.
El miedo del mundo nos inunda a todos y nos aniquila
y poco a poco con tenues balas de cristal
nos baña en soledad.

© Virginia Fernández “El miedo del mundo”
Imagen: René Magritte.

miércoles, enero 12, 2011

Extracto de algunas descripciones


Extracto de algunas descripciones

C
omo el asfalto de esa calle
que espera su llegada
anticipando los pasos de una vida
que es vivida con el tacto de sus manos
y de sus sueños.
Como el mar embravecido por la ira
o un suspiro que no habla.

Como el reflejo de las olas en una lupa
o el vaivén de un pequeño corazón,
como el desierto,
como el viento o un susurro.

Como una flor de plástico en una tumba,
como el hielo.

Así fue nuestra vida, desubicada.

© Virginia Fernández “Extracto de algunas descripciones”
Ilustración:  Graffiti en El Albaicín.

sábado, enero 08, 2011

Tiempo


Tiempo

C
ae lento en un rincón,
mientras este cuerpo mío
no es más que un trazo a lápiz
en un papel en blanco,
apenas un esbozo que juega a hacer equilibrios
en algo llamado ayer.

Se desploman despacio los universos
que irremediablemente traerán el anochecer
mientras yo trato de atraparlo, darle sentido,
quizás en un renglón de un libro,
en la música que suena
y se aleja lentamente.

El minutero de mi reloj se multiplica,
creando dudas innecesarias,
reflejos de una vida que pasa
mientras un muchacho espera
en una estación de tren.

Cae poco a poco sobre mis hombros,
como la noche,
como tus manos,
mientras una cara risueña
lo mira de soslayo.

© Virginia Fernández “Tiempo”
Imagen: Dali_does_Escher:
http://www.romancortes.com/blog/dali-does-escher/

viernes, diciembre 31, 2010

Diciembre con sombras



Diciembre con sombras

P
or diciembre dejo caer los párpados y los sueños,
me abandono a la lluvia y al destino,
observo este amanecer de aspecto enmohecido
mientras se me llena el pelo de escarcha
y los ojos de lágrimas.

Una brisa gélida me acompaña y me corta
como un cuchillo afilado,
me hago preguntas
mientras los cajones entreabiertos esconden secretos
de existencias ya pasadas,
de pensamientos deshabitados,
lejanos.

Por diciembre la ciudad me acecha con sus sombras,
dejo la puerta entreabierta
y la luz de la mesita encendida me acompaña.

© Virginia Fernández “Diciembre con sombras”
Imagen: Nicoletta; http://www.nicoletta.info/eng_htm/principal_eng.htm

domingo, diciembre 26, 2010

La gravedad de esta noche


La gravedad de esta noche

L
a gravedad de esta noche
cae lentamente sobre el alféizar de la ventana,
sobre tus pestañas encharcadas de ausencias,
sobre palabras a medio decir
y el edredón revuelto entre tus piernas.

Tus párpados cerrados me devuelven
la paz grave de una vida
con silencios consentidos
y ruidos de ciudad.           

Es tan simple
que asimilo tus despistes
y no hago caso a las preguntas
de tu corazón solitario.

La gravedad de esta noche
me sostiene
y no quiero explicaciones,
ni adioses.

© Virginia Fernández “La gravedad de esta noche”
Ilustración: Banksy