viernes, febrero 17, 2012

Melancholy


Melancolía

S
onríen los solitarios
para que la melancolía
no se les note,
frío cristal,
muerte,
cómo sería despertar
con una gran esperanza
que les abrigara en el pecho,
con una sonrisa verdadera
de ojos abiertos
y libertad
pero se ahogan,
en los bares,
en sus casas.

Sonríen los melancólicos
para acallar
un sueño gris
que ronda en sus cabezas,
que está agazapado tras las escaleras
cuando llegan a casa,
cuando se sientan a tomar el sol
o a ver las hojas caer.

Acecha
la melancolía,
les acecha
de cerca,
como la sombra de un cadáver
y nunca se va.

© Virginia Fernández “Melancolía”

miércoles, febrero 08, 2012

Estados


Estados

¿
Qué será de estos versos
sin alguien
que los mire?
Ímpetu que busca al universo,
que hace
que los deseos se cumplan,
dime,
extraña circunstancia
que nos acerca en silencio
igual que cae la lluvia en el mar,           
sin miedo,           
sin frío.

¿Qué será de las palabras?
De estas palabras
que se desvanecen
entre tus dedos
como ceniza y estrellas,
muchacho.

¿Cuál será mi destino?
Sino yacer en la nieve
hasta morir sin más
y desear
que tú sigas ahí
aunque sólo sea
en estos versos
que se pierden
lentamente.


© Virginia Fernández “Estados”

viernes, febrero 03, 2012

Friday Poem


No necesito

N
o necesito
relojes ni espejos
que me miren asustados,
sólo el canto del bosque,
poblado de árboles blancos
que hablan cuando hay viento
que elevan palabras al cielo
cuando hay lluvia,
palabras que nunca
dicen nunca
y sí pájaro amarillo que vuela,
sí esperanza
o atmósfera o mariposa.

No necesito
estruendos ni tormentas
porque
no existen relojes,
sólo hojas de otoño
que caen lentas
sobre mi pequeña vida,
sólo ojos
que me despiertan
y me tranquilizan
cuando empieza a amanecer
allí en las sombras.

© Virginia Fernández  “No necesito”

martes, enero 31, 2012

Paz_Peace_سلام


En la media noche

…llorar todo el tiempo que necesite, sé que nadie me interrumpirá
y que no tendré que dar explicaciones. –Zena El Khalil- 

E
n la medianoche
viene la calma
a la casa de las mujeres
que no dicen nunca en sus bocas
que no dicen nunca
ni para siempre.

Viene la calma
de las palabras no pronunciadas,
de las vísperas de un mañana
en el que no amanece
en el que sólo queda llorar.

Las mujeres lloran en mi país
por sus hombres muertos,
por sus hombres.

En la medianoche
escucho el silencio
de las palabras
y no hay vencidos,
ni guerreros.

Elevo un canto aquí,
por mis hombres perdidos,
por los pájaros muertos
y nunca más hay esperanza,
nunca más,
ni palabras,
ni mañanas.
           
© Virginia Fernández “En la media noche”

sábado, enero 28, 2012

Astronaut Poem



Astronauta

M
uchacho que sueñas
con otros universos lejanos
y románticos,
que miras a través
de los cristales de las ventanas
de tus clases,
que contemplas caer las hojas del otoño
y sonríes sin alzar la voz,
yo también soñé una vez
con cruzar el universo
y mirar la luna muy de cerca,
dormir en una de sus dunas,
también quise cogerla
porque  me gusta el color nácar
y los árboles nevados,
pero allí,
una vez que llegué,
fui tan solo una niña perdida
vestida de astronauta.

© Virginia Fernández “Astronauta”

viernes, enero 20, 2012

Silencio blanco


Silencio blanco

“Soy profunda y de color azul ultramarino”
-Beirut, I love you- Zena El Khalil

T
e habrás ido
antes de que me dé cuenta
y la noche será aún más oscura
y el silencio más silencio.

Estas páginas no tendrán sentido
si no estás,
aunque estoy bien en este estado
sin que tú sepas nada.

Estas palabras serán
como una pequeña sorpresa,
como un poema que se descubre
cuando se lee por primera vez.
Pienso ahora que
a veces me gustaría poder decírtelo,
pero tengo miedo de que te vayas
asustado como una mariposa.

Porque eres hermoso
y hoy estoy rodeada de silencio blanco
en el que tengo mucho tiempo para escribir
y para pensar,
porque es de noche,
aquí siempre es de noche,
aunque allí luzca aún el sol.

Y pienso que no quiero morir
sin que tú lo sepas,
no quiero más enfermedad,
ni más pájaros muertos.

© Virginia Fernández “Silencio Blanco”

martes, enero 17, 2012

Seinäjoki´s Poem



Diario de Seinäjoki



N
o sé en qué lugar
del camino me perdí,
ni cómo llegué
sin perder un trozo de juventud.
No sé si leerás alguna vez
este poema.

Las figuras se deslizan           
silenciosas por la calle
y siempre está este maravilloso
paisaje blanco.

No sé dónde me perdí,
ni en qué lugar alguien sonrió,
los abrazos nunca aparecen
en esta ciudad de lago de cristal
y la nieve suena a silencio.

Ahora está nevando
y creo que no va a parar hasta primavera,
el cielo es brillante por la noche
y no hay estrellas,
ni pájaros, porque nadie los mira,
porque los niños duermen
mientras los árboles están
cada vez más blancos.

© Virginia Fernández “Diario de Seinäjoki”

sábado, enero 14, 2012

Kaleidoscopio Eyes


Caleidoscopio

 Tus ojos siempre parecen estar esperando milagros.
-Diarios Anaïs Nin-


E
sta mística ciudad
de ojos grandes
siempre está soñando,
pero no el tipo de sueños           
que proporciona la purpurina
o el polvo de estrellas,
no,
eso sólo es una ilusión
como lo puede ser
un trozo de papel de celofán.

La ciudad de ojos grandes
sueña con otra cosa,
quizás
con el amor,
que es silencioso
y terriblemente íntimo
y siempre mira
con ojos de estar esperando
un milagro.

Yo a esto lo llamo:
caleidoscopio
mientras pienso
que el amor es demasiado duro,
quizás.

© Virginia Fernández “Caleidoscopio”

sábado, enero 07, 2012

les amoureux


Los amantes

S
on ellos y caen rodando
en la noche
y cuando llega el alba
son ellos otra vez
rompiendo el silencio,
bebiéndose el alma.

Son ellos que desolados
cantan
¿Cuándo?
Cuando ya no tienen manos
para agarrarse,
más viven,

cuando desolados
ya no son ellos
porque el día los separa.

© Virginia Fernández “Los amantes”

miércoles, enero 04, 2012

Línea imaginaria



Línea imaginaria


N
o hablo del espacio,
ni de los ojos heridos
de ese pájaro.
No hablo del poema,
ni de este corazón misterioso
porque ni siquiera recuerdo
donde te besé,
porque no sé franquear
la miserable línea imaginaria
que nos separa.

Y no sé qué haré con este miedo,
no sé…

© Virginia Fernández “Línea imaginaria”