domingo, febrero 06, 2011

La noche tiene mil ojos


La noche tiene mil ojos
Yo también quiero que me enseñes el infinito
Y poder contarte las cosas que no le cuento a nadie.


L
a noche tiene mil ojos
y cuando estoy sola
aún están conmigo tus veintisiete años,
tus ojos oblicuos
y el tacto de tus manos.

La noche es una montaña rusa
con sentimientos y contradicciones
y cuando te alejas silencioso
aún me eres
y te soy con mis miradas impermeables
y mis caprichos de media noche.

Esta noche tiene mil caras
y te cuento lo que no te digo
cuando estás cerca,
todo aquello que me callo,
que no soy yo, ni siquiera tú,
que no existimos en nuestros cuerpos,
que sólo tenemos miedos
y noches que nos llenan de silencios.

© Virginia Fernández “La noche tiene mil ojos”
Imagen street art: http://unurth.com/584559/Ben-Slow-Manchester

5 comentarios:

Mauro dijo...

¿Sabes virginia?, no se cuantos ojos o caras tenga la noche.

Me gusta su ir y venir de montaña rusa, pero más que nada, por ser la república de lo posible, una sembrada de ojos, o una ciega, sorda y muda.

Así es que ya ves, me gusta la noche no por lo que es, sino por lo que puede llegar a ser. Disfruto con y en ella por la misma razón que me gustan las letras o las películas, por estar más cercana a una promesa que a una realidad.

Dexter Morgan dijo...

Ce moment d'obscurité qui met en lumière nos fissures
L'ambiguïté en manteau noir, la nuit fait peur, la nuit rassure

Pourtant elle peut être parfois un moment d' extrême lucidité
Et c'est souvent la nuit qu' tu crois détenir la vérité
Chaque nuit la suspicion fête son anniversaire

Grand Corps Malade

labyrinth dijo...

"que no existimos en nuestros cuerpos"
Me encantan tus poemas ¿lo sabes, no?
Buenas noches de mil ojos y mil caras :)

El Éxodo dijo...

en la ceguera
de la noche te miro
ojos mis dedos

Abrazos.

el gato utópico dijo...

Hace mucho tiempo que te debía una visita. Y anduve revisando entre tus papeles y encontré mucha cosa afín, cómplice... Tus textos emocionan. Vos emocionás. Sabelo. Un abrazo desde esta Madrid que se resiste a dormir...