viernes, mayo 23, 2014

Canto a la vida


Quisiera despertar de este sueño
sin que hubiera grandes fuerzas
que paralicen el esternón, los huesos o la vida.

Solamente la paz del sol de mediodía
que adormezca el cuerpo para poder descansar.

Quisiera que este bosque oscuro
desaparezca para dar luz a grandes atardeceres
llenos de cielos, o libertades,
reafirmar la voz a los sueños.

Saludar a los manzanos, a las ardillas, a los peces.
Sería sencillo, pero no hay silencio
cuando sopla el viento, hoy, no lo hay.

No hice nada a las ballenas
ni a los osos polares
ni a los dioses de los hombres.
No me juzgan, no los juzgo.

Atardece.


© Virginia Fernández  "Canto a la vida"

viernes, mayo 02, 2014

dunas

Estoy en la calma,
escribo en la calma:
Paz de una habitación blanca de verano,
sombras,

escorpión.

Desde la calma
hacia la calma.
Desde la tierra
hacia la tierra,

los atardeceres nos alargan,
nos envuelven en las dunas
y el desierto nos sueña otra vez.

(c) Virginia Fernández "dunas"

jueves, mayo 01, 2014

En primavera


No creo en la inocencia de los niños,
ni en el alba que no florece
ni en las sombras que persiguen
la ausencia de los cuerpos.

En el costado, las manos,
en el costado, el corazón.
En el costado, el abrazo.

Los vencejos vuelven en primavera,
su vuelo no me asusta,
las flores amanecen intactas.

Como jóvenes, como jóvenes
mojados por la lluvia.

(c) Virginia Fernández "en primavera"

jueves, abril 24, 2014

conjugación

te lluevo
me llueves
(c) v

martes, abril 22, 2014

poetuit

ahora se escucha el mar desde aquí
desde la frontera
dulce es la libertad
dulce como sus ojos

(c) virginia fernández

sábado, abril 12, 2014

Escribo

Escribo: Hoy he nacido a la luz,
escribo hoy se ha oscurecido tenuemente,

existe la belleza,

miro por la ventana
y quiero que el lugar de residencia sea ese donde
las estrellas estén en comunión conmigo,
donde hoy sea el primer día de los estambres,
donde haya paneles de abejas con miel,
sin susurros al viento,
sin quemaduras.

En el pecho están los caballos,
en el pecho galopan
y las espuelas no me golpean.

(c) virginia fernández

jueves, abril 10, 2014

Nacimiento de la primavera


Devorar el contorno del extrarradio del mundo.
Las fronteras solo existen en la mente,
me evaporo,
desaparezco hasta completar el círculo.

Llueve,
llueven hojas de otoño.

Queda lejos el otoño,
lejos de nosotros,
lejos de las aves.

Los árboles dan a luz esas flores diminutas
que se desbordan en primavera,
que nacen,
que se abren en los árboles que creíamos muertos.

Los minutos se mueren en cuerpos de adolescentes que se aman,
los minutos nos acercan,
despertamos a la luz,
17:31 horas en las ciudades que nos separan
pero nosostros nos esperamos
por ejemplo a las 17:38,
a las 18:00,
a las 23:00.


(c) virginia fernández


miércoles, abril 09, 2014

no puedo más y escribo


no puedo más y escribo:
dios no existe
dios son las estrellas
dios son tus ojos
dios son tus labios
dios es un pájaro nacido de los árboles
dios no es un rostro pálido
dios no es un niño
dios no
existe

(c) virginia fernández

martes, abril 08, 2014

esta luz


le pregunto a la luz de esta ciudad donde estás
cervatillo asustado
con un alma que sube a las luces altas de algo que va más allá
del globo terráqueo
con la intensidad del día de la muerte
con todo el azul del cielo
le pregunto a la belleza
le pregunto a los pájaros
le pregunto al cielo

(c) virginia fernández

lunes, abril 07, 2014

poetuit

Nobody knows what will happen

Mirar a los transeúntes en París es una de las cosas que más me gustan

(c) v

spring

Be aware of:

the light,
that in your arms there is no cold,
the spring,

Did you know that:

the Spring is similar to Love
simple things are the best things in life.

(c) virginia fernández collado

miércoles, marzo 26, 2014

more poetuits in spring days

desde el silencio hacia el silencio por el túnel de sus ojos

*
I feel inside me:
the wave sound,
these unusual sensations,
water and freedom,
undisciplined behaviour,
the wings of the birds,
the windy days.

The sun always tells us the truth.

(c) v

lunes, marzo 24, 2014

poetuit

en los delfines de tu boca
la poesía es alegre

(c) v


martes, marzo 18, 2014

poetuit

todos estamos heridos

(c) v


domingo, marzo 09, 2014

Esta ciudad no es el universo



virginia rota pics


no creo que haya diferencia,
esta ciudad no es el universo
pero existe un ser
que simula acompañarme en un viaje hacia la luz

cierro los ojos
y encuentro en el sonido del mar
una claridad que me ciega 
pienso en el cielo
y añado que es demasiado bello para serlo

los peces de su boca
se han quedado callados

empieza a hacer frío

© Virginia Fernández “esta ciudad no es el universo”

lunes, marzo 03, 2014

Should I marry you?

Virginia Rota Pic_Dara Scully

Sí es cierto el sonido del mar

me alegra saberlo

lo escucho

este viento está muy loco

desde que he descubierto el mar no se explicar nada más

me gusta tener muchos libros de poesía

me gusta tener tiempo para leerlos

adoro el sol

adoro el sol de invierno

amo esta luz

ésto se acaba

llévame a la tierra de las estrellas 

aún no he nombrado los árboles, 

no es domingo, lo sé

parece domingo desde hace varios días

siento paz

estoy en comunión con la naturaleza

estoy en paz con el aire y el cielo

es una alegría

por lo tanto

Should I marry you?

Should I marry the trees?

¿Debo casarme contigo?

¿Debo casarme con los árboles?

© Virginia Fernández “Should I mary you?

domingo, febrero 23, 2014

The Forest. Sóley - Pretty Face



The Forest

I love her thoughts like the bird songs in the sunny mornings
as the bright stars in the sky,
because she is so little, so beautiful that I have to smile,
breathe, I think in her like the trees leaves,
like the Autumn or the Spring.
Loving her so much,
loving her with my fairy heart,
with my forest heart with all kind of animals inside,
butterflies,
angels
because she is so pretty,
so little,
so fragile.


El bosque

Amo sus pensamientos tanto
como las canciones de los pájaros en las mañanas soleadas,
tanto como las estrellas brillantes en el cielo.
Porque es tan pequeña, tan dulce que tengo que sonreir,
respirar,
pienso en ella como las hojas caídas,
como el otoño o la primavera.
La quiero tanto,
la quiero
con mi corazón de hada, con mi corazón

de bosque lleno de animales,
mariposas,
ángeles.
Porque es tan dulce,
tan pequeña,
tan frágil.

© Virginia
Fernández “The Forest”

sábado, febrero 22, 2014

unicornios azules


Jordi Garriba


Pensarte
no
es sano,
pensarte
no es como pensar en pétalos
por eso ya no existen los unicornios

sin embargo estoy
y sigo escuchando el sonido de las olas
sigo escuchando el sonido del viento

sigo caminando el estrecho camino
y sin embargo la tarde aquella
o el color azul marino
o el bosque, dios mío,
esos seres del bosque.

Y sin embargo
no quiero pensar
en sus ojos gacela
en sus ojos avispa
y cuando lo llamo acude
pero ya no es lo mismo
porque ahora no está

y es tan intenso
como odiarlo
y amarlo
como lloran los niños
o como las sonrisas absurdas
de los abedules enamorados.

_(c) vfc_

martes, febrero 11, 2014

jazzeando la noche


Jazz y lluvia se dan cita en la noche-ciudad. A solas con el tiempo lento de tus horas de ti, me ensimismo en el espacio de todos los días, espacio nocturno, imperceptible, sintomático, asimétrico, gris-local. Leo el perseguidor-Parker o cualquier otra cosa que tenga a mano para entretenerme mientras espero, escucho jazz y sólo quiero que la música salve al menos el resto de la noche. Es tan natural entrar así en tu mundo-mágico, en tu tiempo de ti, en tu universo-particular y rectangular. Y diría infinito, lejano, acogedor, diría intelectualidad disfrazada con traje a rayas de cárcel sin barrotes y no me equivocaría ni un milímetro. Te confieso que tengo unas ganas locas de meterme en la cama y desaparecer, entrar en ese espacio secreto e íntimo del edredón, oscuro, de bordes fríos, perderme de esa realidad que nos acompaña durante el día, de nuestras situaciones normales, de comprar el pan, de hablar con nuestros compañeros de trabajo, de andar por la calle sin ver las caras que se cruzan con nosotros. De estados de ciencia y realidad absoluta y no exentos de un desatino casi perfecto, obstrucciones de la sociedad que juzga movimientos e incluso pensamientos, que no deja percibir el sentido de las cosas.
Pero hay momentos que son distintos a ese tiempo, ah! ese momento, es el no-tiempo al que estamos acostumbrados y eso sí que es una verdadera maravilla, entrar en el puente de madera con el agua bajo nuestros pies y poder sentir que estamos en la Terrassa de Café, la nuit en todo su esplendor. Ver por ejemplo la noche radiante y vestida de azul oscuro.

(c) Virginia Fernández Collado.

lunes, febrero 10, 2014

notas


Una daga como hojas de flores afiladas se me ha clavado
en el costado, profundamente
en mi desnudez infinita,
sangra ahora
200 kilos de dolor,
300 kilos de insomnio,
400 gramos de amor.

*

Las cicatrices salen a volar
como los pájaros en los días de viento
o como las velas de los barcos.

© virginia fernández