domingo, febrero 17, 2013

uni-verso





La tarde se oscurece como las ramas de los árboles
cuando las moja la lluvia,
digo esto y me imagino un cielo con estrellas,

digo esto y aparecen unos ojos oscuros,

¿Es la vida un pececillo hermoso?
¿Una mancha?

Al decir esto, un campo de olas nace ante mis ojos
y me crece un océano en el pelo.

© Virginia Fernández Collado “uni-verso”

viernes, febrero 15, 2013

fe


Apenas llego a mi casa
mi naturaleza de tigre me dice que debo compartir las cosas bonitas,
el cielo,

los colores metálicos,
los violetas que se caen del atardecer
y pienso:

¿No tienen pesadillas los niños cuando hay tormenta?
¿No sueñan también con la lluvia cuando se desnuda?

No hay más momento que éste
ni más felicidad que la de ahora

A medida que va cayendo la tarde
cierro los ojos,
decae mi ánimo
y me duermo

© Virginia Fernández Collado "fe"

miércoles, febrero 13, 2013

Blue Skies

There are blue birds in my heart,
There are blue skies in your dreams
hoy es 13.02.13
me niego a escribir el 14.02


Abierta la noche de par en par

siento en los hombros un peso que es del color azul.

Tiemblo

bajo un cuerpo que sabe a melocotón
y a pan

tiemblo como lo hace la luz del sol
por la mañana
al igual que  la naturaleza vibrante
al tocar un cuerpo
de metal.

Amado que no ama,

contradices mis días
mientras siembras
espigas por todas partes
y después amas con derecho
y vuelves
sin previa autorización.

© Virginia Fernández Collado "Blue Skies"

lunes, febrero 11, 2013

Invierno



Le he perdido el miedo a la calle niños luchando,

al escribir esto recuerdo la escultura del pájaro niño,

no es la primera vez que escribo sobre la escultura

ni sobre nuestro mundo inocente,


guardo tu saliva en mis sueños 

como árboles llenos de palabras y cuchillas


esto es difícil,

el tiempo no se escribe en los poemas,
el tiempo no debe de existir en los poemas
que son para el viento como pequeños meteoritos.


Desde hace poco los bosques

escriben mi destino,

al decir esto siento el invierno

muy frío metido en el pecho.


© Virginia Fernández Collado  “Invierno”





jueves, febrero 07, 2013

Primavera



Primavera

En el rincón de la poesía nacen flores y espigas
que tienen letras realmente bellas en un idioma que no conozco,
flores que crecen como lobos
por todas partes,
en hojas verdes de primavera.

© Virginia Fernández “Primavera”

domingo, febrero 03, 2013

Confiar

y después despertamos y es domingo y febrero
Julio Cortázar


confiar importa
confiar en alguien importa mucho
confiar en ti importa tanto como un mundo entero lleno de árboles

es como trust in birds and trees
trust in polar bears
trust in nature

es como la sencillez de la mañana de viento que se desnuda
y trae hojas y algas y espuma que moja los pies
sin asustar a los peces

 © Virginia Fernández “Confiar”

miércoles, enero 30, 2013

Espiga




Creo
que
no
importa
que
no
me
ames
porque
es
suficiente
con
las
flores
que
habitan
en
las
aceras.

© Virginia Fernández “Espiga”

lunes, enero 28, 2013

Flor de nieve



Me abrazo a los árboles
y al silencio en el color
de la nieve
que es blanco,
allí donde las libélulas tienen las alas frías.
La noche
tiene más dignidad
cuando cierro los ojos,
la pérdida es menos pérdida
y el cielo más brillante
en el misticismo de los bosques
cuando empieza a oscurecer,
en la sabia corriendo por las venas
o en el susurro conmovido
de la ráfaga eléctrica cuando me nombras
con el secreto de las lenguas que fluyen
como peces vivos o flores agitadas por el viento.

© Virginia Fernández “Flor de nieve”

domingo, enero 27, 2013

Correspondencia



La noche
en la que
el miedo
habita
también tiene
estrellas
y a la
Luna.
_Mascha Kaléko_

Cada vez que hay luna pienso en ti
y en el abrazo de los árboles,
creo que porque te gustan tanto,
como los crepúsculos
y los atardeceres,
aquí está la luna y la noche, mirándome,
dime,
¿Hace viento allí como para alzarse con las velas
y los pájaros?
Amado,
¿Soñaremos nosotros también con el desierto alguna vez?

© Virginia Fernández “Correspondencia”

jueves, enero 24, 2013

lugares


Aquí el animal,
aquí el corazón que palpita,
aquí mis ojos,
el bosque me atraviesa el pecho,
los árboles,
la cicatriz.

Aquí mis manos,
aquí la habitación,
aquí el amor cruel,
la humedad está fría,
aquí el color blanco,
aquí el sonido de los pájaros,
aquí tus ojos,
aquí tus manos.

Aquí es tan lejos.

© Virginia Fernández "lugares"


lunes, enero 21, 2013

La promesa


 La fruta existe pero la mano es corta
_Yussef Al Khal_


Con una sonrisa en la cara
y la mano estirada hacia la fruta
vuelvo,
siempre vuelvo,
sin cumplir la promesa,
como un bosque talado,
con la cara recién lavada,
con los ojos hambrientos,
vuelvo bajo la lluvia,
por los bosques nevados de algún invierno
y soy yo otra vez,
igual que el otro yo
y lo mejor es
que siempre rompo la promesa
y vuelvo libre como los pájaros.

© Virginia Fernández “La promesa”

viernes, enero 18, 2013

noche II



Cuando la noche suena tan cerca
y se mete en mi cama
las cosas son tan tímidas
como el canto de un pájaro
posado en una ventana.
Por la mañana me despierto
con un miedo profundo
como un tesoro lleno de bosques,
busco con mi mano su mano
y compruebo que ya no está.


© Virginia Fernández “noche II”

miércoles, enero 16, 2013

no title




Yo ya no puedo recordar
los momentos
sin tiempo de reloj,
ni mi cuerpo 
en esquina hacia tus ojos
viendo las aves pasar
por un cielo despejado
en un lugar con las calles
en forma de río.

© Virginia Fernández "no title"

lunes, enero 14, 2013

galaxia azul




El corazón que palpita
es un cosmos
de la galaxia,
es un milagro,
un balbuceo,
un poema asombroso
a punto de estallar
que se estrella
y se tatúa en las paredes
donde deberían estar todos los poemas
embelleciendo la noche
en un infinito metido
en el pecho de un muchacho.

© Virginia Fernández “galaxia azul”

sábado, enero 12, 2013

night




Mi cuerpo se ha inclinado
hacia la noche.
Ocurre a veces que tiene ojos,
luciérnagas,
tentáculos.

Mi cuerpo
es la noche,
a veces.

© Virginia Fernández  "night"

domingo, diciembre 30, 2012

Palabras




Lo conocí en septiembre y no me regaló palabras,

lo conocí en noviembre y no me regaló palabras,

                         lo conocí en enero y  me dio las palabras
que antes guardó.

Palabras como vasos comunicantes,
como copos de nieve que se derriten,
como labios en los que se posan las mariposas.

Y él solo quería ser libre,

buscar refugio cuando los peces inundan las plazas,
cuando mojan las alas de los pájaros
o los tejados de iglesias inertes,
el pelo,
              la ropa,
                              las manos.

Solo quería convertirse

en un pequeño astro plateado

y en docenas y miles
 y millones de hojas.

Y esto no es un poema
sino un cielo raso lleno de estrellas
y meteoritos del color oscuro
de   sus ojos

y de todos
los universos que viven dentro de él, como algas
y astros.

© Virginia Fernández “Palabras”


viernes, diciembre 28, 2012

vacaciones



Las vacaciones son el tiempo suspendido
en las motas que dibuja el sol,
son días como hormigas que pasean sin prisa,
son soñar tu voz mientras
se para el mundo.

Sueño tu espalda
y se para el mundo,
sueño tu voz
y se para el mundo,
digo tu nombre
y amanece un sol resplandeciente.

Te conocí en medio de poetas que reían sus versos,
te conocí llorando espigas amarillas,
tus ojos son un pájaro que se posa
en mi pelo.

Soñé tus manos
mientras la nieve estaba enamorada,
te conocí llorando lágrimas del color del cielo.

© Virginia Fernández “ vacaciones”

jueves, diciembre 27, 2012

Notas




La poesía es un corazón asustado,
un trozo de hielo metido en el pecho,
un bosque que ha crecido en medio de mis costillas,
y no hay significado en las palabras
ni en los bosques
mientras imagine vivir en el desorden de tu casa
y tiemble
feliz en ese viaje eterno,

*
tus manos deberían vivir en mi cintura
*

Cuando estoy contigo
no escribo,

*
la poesía es
ese trocito de mundo
hecho de palabras
mientras el frío se aloja ciego
en la noche oscura, lóbrega e infinita.

© Virginia Fernández "Notas"

domingo, diciembre 23, 2012

Bloc de notas


Bloc de notas

Siempre que paso 26 horas en Granada
y vuelvo en el coche 1, asiento 23
me da por pensar sobre el infinito,
el horizonte y los dulces naufragios:

Sus ojos,
su delgadez,
su estado enfermo,
su camino estrecho
de aceras y colillas.

Sobre el amor que no se va
aunque le diga:
Márchate libre como las estaciones.

Adiós,
Pero el amor se queda
en un pequeño hueco del pecho,
escondido
sin hacer ruido
como los pájaros cuando se duermen
sobre los árboles.

Adiós,  le digo,

P e r o  n o,
                   
                    n o  s e  v a

                                         y  e s  i n m e n s o

 e  i n t e r m i n a b l e.


© Virginia Fernández “ Bloc de notas”