domingo, septiembre 19, 2010

Composición de domingo






Composición de domingo


M
e dan miedo los domingos,
No se cómo decirle,
cómo explicarle.
Me gustaría describir
el por qué de los teléfonos rotos.

A veces extraño una nube
de Magritte,
o simplemente su calor de usted.
Su silencio consentido,
su sabor.

Me dan pánico
los domingos por la tarde,
y no alcanzo a poder
relatar la razón fundamental
de ese desasosiego,
esa inquieta nostalgia de
los centímetros de su piel.

¿Cómo convertirme en
estación de tren en
esos días de domingo?
¿Cómo ser mañana,
para dejar de ser por
un instante vacío y soledad?
¿Cómo explicarle?


© Virginia Fernández “Composición de domingo”. Fragmento de Diarios de usted.
Ilustración: Graffiti Banksy

jueves, septiembre 09, 2010

Esta noche



Esta noche
Para saber de amor, para aprenderle, 

haber estado solo es necesario. Gil de Biedma


L
a noche está de puertas cerradas
y persianas verde oscuro,
susurros que no llegan,
dudas que no saben preguntar
y flexos apagados.

La noche es totalmente invierno en tu mirada,
en las manos metidas en los bolsillos
de tu chaqueta de rayas,
en tus formas que me buscan
en el frío del atardecer y el lamento
de la silueta de un verano.

La noche se cierra de besos
y de rostros,
de ingenuidades y de exilios no forzados.

Esta noche tengo ganas de salir corriendo
por el asfalto de esa calle donde maúllan los gatos,
de esta noche donde las farolas quieren imitar al sol.

Sólo quiero que esta vez no me hagas explicar,
no desde esta noche que se hace invierno a cada rato.

© Virginia Fernández “Esta noche”
Ilustración: Janik Coat

martes, septiembre 07, 2010

Nuestra casa


Nuestra casa

           

N
uestra casa se cae,
como un pensamiento vago
que no termina de forjarse,
como un tiempo destemplado
e inusual,
como un pájaro herido,
o el otoño que no llega.

Nuestra casa se viene abajo
y soy un espectador de ojos abiertos,
de labios cerrados
sin lágrimas, ni pesar en el pecho,
como herrumbre en el balcón
o pozo deshabitado.

Nuestra casa desaparece
sin razones, ni palabras,
la maceta en la ventana,
el vaso lleno de agua,
la paz del sol
entrando por la mañana.

Nuestra casa no existió,
sólo un trozo de hielo en el océano.

© Virginia Fernández “Nuestra casa”
Ilustración: Janik Coat

sábado, septiembre 04, 2010

Ciudades



Ciudades

C
ada ciudad esconde un secreto,
una sensación que se encuentra inmersa
en los edificios,
en los callejones húmedos,
en la mirada de un transeúnte despistado.

Cada ciudad obliga a mi figura a formar
parte de un determinado paisaje urbano,
a odiar a mi yo de ayer, o de antesdeayer.

Cada ciudad me atrapa en sus calles oscuras,
en la extrañeza de la gente,
en el deambular de un vagabundo sin patria ni nombre.

Cada ciudad tiene un tiempo,
un espacio o atmósfera
en la que yo entro poco a poco
a formar parte,  tiempo en esta ciudad gris,
de abandono y nostalgia,
tiempo que me hace sentir diáfano y nublado.

© Virginia Fernández “Ciudades”
Fotografía de paisajes urbanos encontrada en la red

viernes, agosto 27, 2010

El invierno por sorpresa


El invierno por sorpresa


H
oy día viernes,
bajo por la calle hacia el invierno,
pensando en puentes y en paraguas.
Es el día perfecto para deambular diarios,
escribirlos y tacharlos,
calibrar escenarios, comprarse un chubasquero.

Hoy día viernes, te espero
sentada de piernas cruzadas viendo llegar el anochecer
de una lamparita,
embriagada por colores intensos
y el claxon de los coches que me habla.

Hoy día viernes,
me preparo para atravesar paredes y huracanes,
para pisar sus calles húmedas que esperan impacientes
mi llegada,
mi alegría de risa consentida.

Hoy día viernes preparo la maleta,
digo adiós a los vecinos que me miran con nostalgia,
me despido del verano y sus pensamientos trasnochados,
me adentro en el invierno
que me acoge con un beso húmedo que llega por sorpresa.

© Virginia Fernández “El invierno por sorpresa”
Ilustración: Janik Coat

martes, agosto 24, 2010

Conversación con un gato


Conversación con un gato

S
oy yo, y nadie más,
escondida tras las telas del verano.
Soy yo divagando,
escondida en esta mecedora,
hablando con un gato,
que me mira de soslayo.

Soy yo, meditabunda,
hija del sol,
contándote mis cuentos,
las historias interminables,
los monólogos.

Soy yo en un absurdo,
ridículo disfraz,
disfrutando de la frugalidad del verano,
contemplando este desierto
viviendo en él.

Soy yo, nadie más,
No me esperes.

© Virginia Fernández “Conversación con un gato” Fragmento de locuras pasajeras.
Ilustración: Janik Coat.

sábado, agosto 14, 2010

La ciudad que nunca duerme


La ciudad que nunca duerme


E
stas páginas en blanco están inacabadas
por culpa de su voz pausada y dulce,
enteramente culpable del insomnio de esta ciudad marchita,
del asfalto que recorro y
de los interrogantes.

Esta ciudad que nunca duerme
y que vela frente al mar
en vigilias de lunas que perdieron
el tren en la estación del ayer, me mira desde lejos.

Estas páginas en blanco
como observadoras anónimas del abandono a la noche
y de los temblores que la preceden.

Estas malditas páginas en blanco,
irremediables, insaciables, son y serán el escenario,
que me trae las ganas arrastradas,
y me las muestra ante mis pies desnudos.

Como telón de fondo una música de luna
reflejada en el mar,
que me mira impasible y
me sonríe al ritmo de frenéticos acordes un tanto lunáticos.

© Virginia Fernández “La ciudad que nunca duerme”

miércoles, agosto 11, 2010

Reflexiones



Reflexiones

M
e pregunto qué hará mientras yo me ausento,
mientras leo Bella del señor
y reflexiono ante una imagen
o una historia que pasa por esa esquina,
mientras despisto a la imaginación
o acarreo sueños y los copio en una página en blanco.

No sé a qué realidades intrascendentales
dedicará su tiempo mientras tanto,
no sé si estará alegre.
Me pregunto qué pensará en este preciso momento,
en el que trato de quedarme en silencio
escuchando mi respiración.

Me imagino sus atardeceres y sus lecturas,
me pregunto por sus noches,
mientras yo deambulo aquí y allá,
mientras doy paseos en bicicleta,
recorro noches
y universos.

¿Qué hará en esa otra vida en la que yo no estoy?
¿Qué hará con sus cafés de la mañana?
Que triste será cerrar la puerta por la noche.

© Virginia Fernández “Reflexiones”. Fragmento de diarios de usted.

lunes, agosto 02, 2010

¿En qué piensa el poeta?



¿En qué piensa el poeta?


“…Hay una mano de luz que construye escaleras,
una de sombra que afloja sus peldaños.
pero llega la noche. Llega
la noche cuando cansadas de herirse
hacen tregua en su guerra
porque buscan tu cuerpo.”

- Parábola de las manos. Juan Manuel Roca-

¿ En qué piensa el poeta?
Serio, triste,  
con piel oscura de tanto mirar
una nube en el tejado del cielo,
contemplación de la metafísica estelar.

¿En qué piensa el poeta cuando espera?
Medita,
canta, se desgarra.
¿Qué paisajes imagina?
¿Qué lloviznas ve caer ante sus ojos inciertos?

El poeta,
tan triste, tan solo entre su público,
a veces lector de poemas,
a veces dueño y señor de tintas,
¿Espera leer?
¿Fábrica de espejos?, tal vez Biografía de Nadie,
¿El hombre del proyector?.

Kafka lo ha debido de perdonar,
¿Encontró él su escondite perfecto?
Ordeno en mi cabeza el orden,
y lo espero como se espera el mar,
o la lluvia.

¿Vendrá esta noche el poeta?
Paisaje amable,
ondulado el pelo,
desconocido…
¿Qué pasa por su cabeza?

© Virginia Fernández “¿En qué piensa el poeta?

domingo, agosto 01, 2010

Hoteles en tránsito


Hoteles en tránsito

H
oy puedo decir que todas las ciudades
me parecen hoteles con sombras en tránsito,
y que todos los lugares se parecen.
Las estaciones de tren se me antojan iguales,
siempre hay una muchacha que dice adiós,
un viejo que baja del tren, un niño que llora,
un reloj prendido a la pared que cuenta
las horas.

Realmente no sé si existen diferencias entre tú
y yo,
Y es que hoy
todos los estados de ánimo me persiguen a la vez,
todo se repite y yo voy por los tejados deambulando 
al anochecer,
pensándote.

Hoy encuentro que todos los naufragios son iguales,
todas las ciudades al unísono me susurran,
mis sueños son planos,
las lecturas al amanecer,
el frío inusual entrando por la ventana
en una noche de verano.

Hoy vuelvo una y otra vez a tus ojos,
y me derramo en tus manos,
fluyo como el agua que baja por tu piel.
Todas las ciudades me recuerdan a una,
y siempre me parecen vibrar al unísono
cuando te nombran.

© Virginia Fernández “Hoteles en tránsito”

lunes, julio 26, 2010

Elementos




Elementos
A Pablo Neruda

Amanece y eres mar
y no oleaje.
No dentro de ese abismo profundo y oscuro,
sino aislado componente y único,
incomparable y maldito,
solo en tus sueños,
y en tus incendios.

Amanece poeta y eres siempre
composición de lluvia
y llanto.
A veces viento,           
incandescente, irremediable.

Eres bosque
y tierra,
fragilidad chispeante,
estrellas en el ocaso.

Neruda,
bajo tu abismo,
y tu crepúsculo
crecen y se quedan en el olvido
los sauces,
absurdo mundo.


Poeta fuiste de la calle,
amanece y ya no estás
Neruda,
qué triste se queda todo.

A veces siento un infinito
aquí en mi pecho, tan grande,
a veces cuando tú sonríes y silbas
y te conviertes en viento.

© Virginia Fernández “Elementos”

viernes, julio 09, 2010

Palabra de mujer


38
Este canto arrepentido, vigía detrás de mis poemas'
este canto me desmiente, me amordaza.

-Alejandra Pizarnik-


A
 veces me gustaría callar
dentro de este mar oscuro de ideas arrepentidas,
mordazas del pensamiento,
lúgubres palabras, como el pensamiento de un loco.

A veces me gustaría calmar estos gritos
y que no fueran más que danzas en la noche,
hogueras saltarinas escribiendo la palabra carcelero,
extraño lenguaje.

Sería magnífico que las palabras fluyeran
con ese leve aleteo de una mariposa
o el agua que baja de un manantial.

Pero la palabra correcta es la que juega
desde lo impuesto,
desde vuestro lado intachable
de pajarita o corbata,
pequeña danza del “azar” premeditado.

A veces me gustaría callar
para que pudieras expresarte,
pensamiento libre de mujer,
sin trabas,
sin extorsiones,
sin subrayado,
palabra de mujer,
triste y silente.

© Virginia Fernández “Palabra de mujer”