sábado, enero 23, 2010

Percepciones

Qué fácil se me hace
cuando usted viene con una sonrisa.
El tiempo se para entonces,
se descorren las cortinas,
se descosen los botones de las camisas.
Entra una brisa que huele a ciudad y lluvia.

Qué fácil me lo hace cuando me mira,
se disipan todas las dudas,
alegre cae la tarde
entre llovizna y olor a sándalo.

Qué temor es encontrarlo inesperadamente,
que fulgor en el pecho,
qué delirio más grande mirar sus ojos cuando oscurece.
Cuántos versos nacen en ese estado anímico de la razón.

Ah! Pero cuando se nubla su mirada,
Se produce entonces ese volverse hacia el interior,
Ese aislamiento que hiela la piel,
Esa percepción desde afuera,
Ese sentirse solo en un desierto.

Ocurre entonces el milagro.
Ocurre entonces que el poeta percibe que está enamorado,
que es amante.
Es entonces cuando empieza a hablarle de usted a un poema.


© Virginia Fernández “Percepciones”

3 comentarios:

Mauro dijo...

Hay mucha lluvia entre las letras, y el ruido imaginario de las olas en un mar invisible.

Cuanto poema puede caber en una mirada. Cuanta mirada, en un poema.

Viento del Pacífico dijo...

Hola Vir :)! ¡Qué bello es el amor! Yo también estoy enamorado, de tus versos. Besos.

Té la mà Maria - Reus dijo...

dando un garbeo por tu blog

saludos desde Reus