domingo, junio 03, 2012

cuenta atrás


cuenta atrás

i
no temo la lluvia
tengo el pelo mojado
y lo espero
no tengo miedo
estar devastado
no sirve de nada
en la inmensidad del universo

ii

cuando la nostalgia quema
con estrellas de mar en el pelo
los labios ardientes
son extranjeros y vagabundos
eléctricos circuitos
y entrañas con tentáculos

iii

quemas
sabes a mar
tengo problemas
y
una semana menos


© Virginia Fernández “cuenta atrás”

domingo, mayo 27, 2012

silencio


silencio

al final sólo quedarán estas líneas
y la libertad de las olas
este sentimiento dentro del pecho
cuando pienso en el nombre
alojado en mi ropa
en el pensamiento
imposible explicarlo con palabras
imposible darle salida
con el poema
sólo sé que todo empezó con los ojos
y su delgadez extrema
ese cosquilleo eléctrico
el crepúsculo de acero
la lluvia de luz
los signos de que se acercaba
las mejillas ardientes
con eso bastaba
pero después
oscuridad
sombrío amanecer
silencio
adoración

© Virginia Fernández “silencio”

sábado, mayo 26, 2012

suicide


suicidio

entonces me arrojé al vacío
y fue totalmente un impulso
de ingenuidad
como mi vida entera
como la vida que estaba viviendo
en el que estar ciego era el principio
la máxima que regía el todo
como chocar siempre contra las rocas
una y otra vez
persiguiendo la libertad del universo
y así fui yo mismo por primera vez
mientras sentía el vacío
bajo mis pies
sin poder rectificar el camino
sin poder dar
nunca más
marcha atrás

© Virginia Fernández “suicidio”

miércoles, mayo 23, 2012

ojos de depredador


ojos de depredador


no soporto el silencio
de esta ciudad aburrida
llena de cables y de pájaros
el naufragio de las palabras
el silencio azul
asfixiante
que se acerca hasta hacer saltar
las lágrimas
como las olas
rompen en las rocas
como el arco-iris reflejado
en los charcos de la calle
o el cielo brillante
de la noche

ni siquiera el color de las libélulas
rellena el hueco
ni siquiera los ojos
del desconocido
ni siquiera tus ojos
de depredador

© Virginia Fernández “ojos de depredador”

domingo, mayo 20, 2012

solitude


solitude

en la ventana brillan estrellas
solitarias
en la oscuridad de la noche

en esta ciudad que no sonríe
yo sólo querría dormir bajo las estrellas
sólo querría despertarme con la luz
de la mañana
y que ésta fuera la única protagonista

poder sentir el calor del sol brillante
infantil
ahí arriba
intuir los árboles
las nubes
no sentir el precipicio bajos los pies
el vértigo
de esta devastación
la angustia
de esta generación asustada
absurda
y terriblemente sola

© Virginia Fernández “solitude”

miércoles, mayo 16, 2012

este pequeño micro_amor que crece


este pequeño micro_amor que crece

que no escriba más
sobre la primavera y los árboles
dices
y no hago otra cosa
sino escribir el poema
sintiéndome
pájaro libre bajo la lluvia
o grito que nace de la garganta
para rellenar la ausencia
o la desolación de una vida
la ansiedad miserable
alojada en el esternón
la mutilación de los árboles
el hueco justo por el que se cuelan
las hormigas en el muro
su cosquilleo a pesar de la hiedra
o por ella misma           
instalándose sin pedir permiso
en el corazón de la piedra
abandonándola al llegar otra estación
la inexistencia ya
inexplicable
del ser
el silencio perfecto de la noche


© Virginia Fernández “ este pequeño micro_amor que crece”

sábado, mayo 12, 2012

pájaro cautivo


Pájaro cautivo

…ve hacia la cima de los mares

donde el amor y el llanto

son sagrados.

..
_La estación del amor_ Saniya Sáleh



todo un mundo invisible
de árboles y bosques
se alza a mi alrededor
pero no puedo tocarlo
porque se desvanece
como la estrella del atardecer

igual que tu recuerdo

me duele que el horizonte
nos limite
como la mirada triste de un pájaro cautivo

si fueras libre te alzarías
hasta llegar al cielo

huyamos ahora
igual que desconocidos
igual que amantes
que se besan por primera vez
mientras suena esa música a lo lejos


© Virginia Fernández "pájaro cautivo"

miércoles, mayo 09, 2012

planeta imaginario


planeta imaginario

A la poesía de m a-m

le tengo amor a sus poemas
sobretodo cuando hablan
sobre exangües mariposas
posadas sobre labios silentes

no sé si la poesía mantendrá
un delgado hilo
o línea imaginaria
en la que exista el entendimiento
sin circunloquios

la imagen romántica
se mantiene intacta
aunque no es verdad
sólo un artificio de la razón
aún así me gustan los príncipes
con castillos

así la imagen romántica
no muere nunca
ni el sentirse mal toma presencia

así será como la muerte azul
de una estrella fugaz chocando
contra un planeta
porque no hay estrellas
exangües si no son miradas
ni siquiera están posadas sobre el frío plano
que es el cielo
como si un blanco manto lo cubriera todo

© Virginia Fernández “planeta imaginario”

domingo, mayo 06, 2012

tempestades


tempestades

empieza a llover
y las nubes pasean por el cielo
como nosotros por la playa aquella vez

cuando el mar se estrella
embravecido contra las rocas
tus ojos reflejan tempestades
traídas de un paisaje lejano
que yo quisiera rememorar

en esta ciudad en calma
a veces el viento también
trae antiguas tempestades
de tiempos pasados
antiguos naufragios
que yo no he vivido
pero la lógica dice que están ahí
frente a mis manos vacías

los hombres sin alma
están robando las ilusiones
como aquel que roba
la caricia temblorosa
de un pájaro libre
como los caminos
que tú y yo no encontraremos jamás

© Virginia Fernández “ tempestades”

lunes, abril 30, 2012

Cabinas telefónicas


Cabinas Telefónicas

Me estremezco recordando cuando
el amor hacia ti era como un árbol
de ramas etéreas,
creciendo por todas partes,
recordando
a las personas neuróticas que pasan
por mi vida
y me gustaría gritar a esa persona
que intenta llamar desde una cabina telefónica
que está rota,
que están rotas todas la cabinas telefónicas
que ya no queda nada,
ni siquiera las palabras,
sólo el cielo azul e infantil.

© Virginia Fernández “Cabinas Telefónicas”

sábado, abril 28, 2012

vidas cotidianas




vidas cotidianas


nos invade la soledad
en la irrealidad cotidiana
mientras hablamos
sobre lo que hicimos ayer
o sobre la lluvia

me miras con tus ojos verdes
de mundos imposibles

yo preparo el café
con el eco del mar
y relato anécdotas
sacadas de un verano en el que tú aún
no existías

preparo la mesa en la terraza
con galletas de azúcar para merendar

es terrorífico y hermoso
no me acuerdo de nada en ese momento

no quiero que el color del mar oscurezca


© Virginia Fernández “vidas cotidianas”

lunes, abril 23, 2012

Hojas de otoño


-Arrimo mi hombro a tu cuerpo para que también por mí vayan
las hormigas.
Eso dijiste, así fue tu principio.
_Del nacimiento de la melancolía_ La  Adoración. Juan Andrés García Román.



Hojas de otoño

A
núdate el pelo al bosque
porque vamos a salir a pasear
para que se pierdan las lágrimas
de los ojos
y los acantilados de vértigo.

No tú,
tú no estás,
ahora no,
pero sí el pensamiento
y la libertad.

Cuando no queda nada
los huérfanos
salimos hacia los árboles
y sus sonidos
de alegres cánticos
inundan la mañana.

Sin embargo
ahora no,
ahora estamos solos
ahora sólo algas,
sólo hojas de otoño.

© Virginia Fernández “Hojas de otoño”

domingo, abril 15, 2012

Prisión sin barrotes

‎"Por unos días incluso me olvidé de morir de belleza o diluir mi origen en el tiempo caleidoscópico del arte. Por unos días, es cierto, me olvidé hasta de ti y me entregué entusiasta a todo tipo de inquietudes performativas, ecológicas y funámbulas con las que nos entreteníamos los huérfanos bajo pretexto de fraternidad" _La Adoración_Juan Andrés García Román.

Prisión sin barrotes


D
esde la prisión sin barrotes
veo el horizonte que dibuja
la línea azul del mar
y no está desnuda,
pero sí cubierta de nubes
alzando los brazos al universo.

La celda no tiene llaves
y el atardecer se va oscureciendo
en pequeñas luces que brillan
mientras escribo el poema
que no tiene ningún sentido
y los tiene todos.

Y te escribo
ahora que no estás
con granos de café
que dejo sobre la mesa,
como el rastro que deja el caracol
en el bosque,
como la melancolía
o como el color de las manzanas
que cuelgan de los árboles
de labios silentes.

Por fin cae la noche
en la que se pueden soñar otras vidas.
Por fin sopla el viento
para que los pájaros salgan a volar.


© Virginia Fernández “Prisión sin barrotes”


martes, abril 10, 2012

Meteoros y estrellas

Vivimos la estación del amor
como la hierba

buscamos un pedacito de tierra

y un pequeño sueño

y cuando cae la tarde

nos levantamos
como la niebla sobre las plantas

buscando nuestros poemas

y nuestras lágrimas secas.
_Saniya Sàleh_



Meteoros y estrellas

A
l atardecer soñamos
con el color anaranjado
que cae sobre los tejados
de nuestra ciudad.

Corremos hacia las azoteas
cogidos de la mano,
mirándonos las sonrisas,
disminuyendo la marcha,
buscando un trozo de luz
para iluminar nuestras vidas,           
para salir a volar como los pájaros
y coger un poco de viento
que nos despeine.

Nos vemos reflejados
en las nubes,
en el cielo
y entramos
en el magnífico mundo
de un cuadro de Chagall.

Cuando despertamos
la ciudad está iluminada
y en mi pelo hay dibujados meteoros
y miles de millones de hojas de otoño.


© Virginia Fernández “Meteoros y estrellas”

domingo, abril 08, 2012

Descripción de una calle

Apagamos las  manos. Dejamos encima del mar marchitarse 
la luna
y nos pusimos a andar por la tierra cumplida de sombra.
Ahora ya es tarde.
_José Hierro_



      Descripción de una calle

Pues está sonando un acordeón en esa calle estrecha que me gusta tanto, que al final tiene un graffiti todo a lo largo en la pared y te transporta y ahí soy tan no mí, tan espectador y proyección de pensamiento y cubo y metafísica y sensación.

Y sobretodo me gusta por la noche, porque adquiere colores anaranjados debido al color de las paredes de las casas. Toda tentativa de explicación fracasa, por una razón lógica, una razón de peso y es que para ser definido tiene que estar dentro de lo definible, y esto no lo está, naturalmente.
Y así es como entro poco a poco en la sensación cubo, sensación contracorriente, sensación gato, sensación mujeres de la calle que miran, sensación líquidos, fluidos, y mirada perdida, evasión, suburbio, estratosfera, cubo, mundial y altamente recomendable.
Y la calle estrecha termina, termina el paseo divertido y salgo otra vez al estado mí, pero totalmente cambiada claro, renovada, reconfortada y transportada por ese sonido de acordeón que sigue sonando, pero que se aleja cada vez más y más. Y dejo atrás el color naranja, a la gente de mirada lejana, al mí ya no cubo, ni sensación, ni metafísica, ni lunar, ni gata. Y la noche suburbial se aleja y al final tú, irremediable final para que todo esté en perfecta armonía universo y gato.
© Virginia Fernández “Descripción de una calle”

viernes, abril 06, 2012

Ol_vi_do O oOs

¿Tienen todos los fuegos encendidos cien llamas que se mueven en todas direcciones? ¿Hubo alguna vez una llama redonda con una sola lengua? ¿Por qué corre la ansiedad por las venas como si fuera mercurio, por qué adopta formas de tifón, por qué rodea a cada uno de los monstruos que vagan por las calles para interrogarse sobre sus intuiciones, para imaginar sus perversidades, para deslizarse entre los amantes?
_Diario II Anaïs Nin_


Olvidos
“…hemos olvidado la sencillez de las caracolas
que aman el mar y lo evocan
ululante…”
Celia Gómez

L
a tarde se vuelve gris
cuando no hay sonrisas,
mientras los peces nadan libres
y los temblores invaden el cuerpo,
sólo hay cisnes en el lago
y espejos asustados,
sólo miradas y amanecer
sólo imágenes que se empequeñecen
y adioses sin labios que los pronuncien.

La tarde se vuelve olvido
así como nosotros
dejamos atrás nuestra capacidad de ver
las cosas sencillas de la vida
el vuelo de un pájaro,
la mirada inocente de un niño.
Mientras olvidamos el arte
de mirar cómo caen las hojas de otoño,
la sencillez de una mañana de sol,
el tacto de tu cuerpo bajo mi piel
y las gotas de lluvia golpear en el cristal.


© Virginia Fernández “Olvidos”

jueves, abril 05, 2012

Primavera y crepúsculo


Primavera y crepúsculo

P
rimavera
que acorta su voz
mientras
el bosque retrocede,
me gustaría poder decir
azul y luz
pero está lloviendo,
querría decir
no estés triste,
pero el cielo no está igual
que aquella vez,
ni los árboles frutales
porque solo hay nubes,
solo estoy yo
y la distancia sigue ahí
en pie
a pesar del crepúsculo,
a pesar de la primavera.

© Virginia Fernández “Primavera y crepúsculo”

domingo, abril 01, 2012

La ciudad que nunca duerme


La ciudad que nunca duerme


E
stas páginas en blanco están inacabadas
por culpa de su voz pausada y dulce,
enteramente culpable del insomnio de esta ciudad marchita,
del asfalto que recorro 
y de los interrogantes.

Esta ciudad que nunca duerme
y que vela frente al mar
en vigilias de lunas que perdieron
el tren en la estación del ayer, me mira desde lejos.

Estas páginas en blanco
como observadoras anónimas del abandono a la noche
y de los temblores que la preceden.

Estas malditas páginas en blanco,
irremediables, insaciables, son y serán el escenario,
que me trae las ganas arrastradas,
y me las muestra ante mis pies desnudos.

Como telón de fondo una música de luna
reflejada en el mar,
que me mira impasible 
y me sonríe al ritmo de frenéticos acordes un tanto lunáticos.

© Virginia Fernández "La ciudad que nunca duerme"