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martes, marzo 17, 2015

diario 15.07.14

Este largo oceáno de vida
En el despertar de un profundo amor
Un amor como oriente
Por la libertad

Hacia Jayyan

(c) Virginia Fernández . Diario 15.07.14. Camino de Santiago.

sábado, noviembre 08, 2014

El camino


El camino

“Todo lo que busco
es el cielo sobre mi cabeza
y un camino para mis pies”
R.L. Stevenson – Cantos de viaje.


Para Ismael Diadié Haidara


Me siento libre
en la inmensidad de la tarde
donde el color de los girasoles
es amarillo y brillante.

Donde la hiedra talla
un dintel de raso
en las piedras del camino,
allí,
donde van los peregrinos.


© Virginia Fernández . Diario del Camino de Santiago. Julio 2012.

sábado, julio 05, 2014

el árbol

Me sentí árbol
agazapada esperando el golpe en el costado,
caballos sin espuelas corren hacia mi
como amantes condescendientes,
animados bajo esa luz de cielo azul
bajo el cálido sol de un verano en el norte

mis brazos abiertos esperando el abrazo
el labio esperando el labio
la mano a la mano

en los días claros corro hacia ti
y tengo la superficie del mundo por delante
mientras se emborrachan los enamorados
y nosotros nos amamos con un amor naciente

(c) virginia fernández  "el árbol"

domingo, diciembre 08, 2013

espera


es dulce la espera
porque cuando vuelva estarás aquí
cálido como este sol
dulce como la primavera

(c) v_f


miércoles, agosto 07, 2013

_


Mirábamos el río para decir adiós,

adiós a las alcantarillas,
adiós al adiós,
come back very soon, please

el techo cayendo en esquina,
los ojos abrazados a los ojos,

una black beer por favor,
adiós a los pájaros grises,

la belleza abrazada a la belleza,
la sonrisa a la sonrisa,
el corazón al corazón,

mirando hacia las ensoñaciones,
hacia las aceras,

de esquina a esquina

de beso a beso
mirando la lluvia, adiós

y hasta el infinito.

© vi

miércoles, julio 31, 2013

/



El verano no me pertenece pero

quedarse a vivir en la lluvia es ser libre,
quedarse a vivir con las aves grises de la ciudad lo es.

Enamorarse en Londres es ser libre,

amar en esta ciudad a un ser etéreo
lo es.

Amo a un ser etéreo
de ojos tristes y tímidos
como los de un niño

eso es como bañarse en el mar.

El arte está en las paredes
y en algunos músicos en el metro.

Aquí de repente me crecen universos
en el pelo
o nieve en todos los rincones del cuerpo.

Pero el infinito no existe

y los bosques están muy lejos.

(c) vi


lunes, enero 14, 2013

galaxia azul




El corazón que palpita
es un cosmos
de la galaxia,
es un milagro,
un balbuceo,
un poema asombroso
a punto de estallar
que se estrella
y se tatúa en las paredes
donde deberían estar todos los poemas
embelleciendo la noche
en un infinito metido
en el pecho de un muchacho.

© Virginia Fernández “galaxia azul”

domingo, diciembre 23, 2012

Bloc de notas


Bloc de notas

Siempre que paso 26 horas en Granada
y vuelvo en el coche 1, asiento 23
me da por pensar sobre el infinito,
el horizonte y los dulces naufragios:

Sus ojos,
su delgadez,
su estado enfermo,
su camino estrecho
de aceras y colillas.

Sobre el amor que no se va
aunque le diga:
Márchate libre como las estaciones.

Adiós,
Pero el amor se queda
en un pequeño hueco del pecho,
escondido
sin hacer ruido
como los pájaros cuando se duermen
sobre los árboles.

Adiós,  le digo,

P e r o  n o,
                   
                    n o  s e  v a

                                         y  e s  i n m e n s o

 e  i n t e r m i n a b l e.


© Virginia Fernández “ Bloc de notas”

lunes, noviembre 05, 2012

El bosque y la lluvia



El bosque y la lluvia
Dedicado a Batania 
Está lloviendo
y la lluvia está contaminada,
sus gotas no limpian el asfalto
ni la cara blanca
de un mimo llamado Hada.
Está el anochecer intacto
hermetizado
bajo la luz amarilla de la lamparita,
cruel como un animal encerrado.

Quisiera que no despertaras ahora
porque no estamos bajo los árboles.
Cae la lluvia gris sobre el mar,
inapreciable y enfermiza,
mientras la belleza verdadera está escondida
arrastrándote hacia vicios violáceos,
bosques nevados
y animales sin miedo.

El susurro de tu voz 
me salva esta vez,
más bien la espera ansiosa de adolescente
dibujada con letras en la cuadrícula
de la pantalla del ordenador.

Cada vez que llueve
tengo cinco años.

© Virginia Fernández “El bosque y la lluvia”

martes, agosto 07, 2012

El camino


El camino

“Todo lo que busco
es el cielo sobre mi cabeza
y un camino para mis pies”
R.L. Stevenson – Cantos de viaje.

Freedom in the desert

Me siento libre
en la inmensidad de la tarde
por donde el color de los girasoles
es amarillo y brillante,
por donde la hiedra talla
un dintel de raso
en las piedras del camino,
por allí,
por donde van los peregrinos,
enamorados,
cogidos de la mano.

Amistad

En el camino nos miramos
con mirada tímida,
estamos distantes,
recién encontrados
caminando a la par,
el camino nos lleva
por donde la nieve
reposará en invierno,
por donde la lluvia
correrá como los ríos
alguna vez,
en medio de las flores
más oscuras.

© Virginia Fernández “El camino”

viernes, enero 20, 2012

Silencio blanco


Silencio blanco

“Soy profunda y de color azul ultramarino”
-Beirut, I love you- Zena El Khalil

T
e habrás ido
antes de que me dé cuenta
y la noche será aún más oscura
y el silencio más silencio.

Estas páginas no tendrán sentido
si no estás,
aunque estoy bien en este estado
sin que tú sepas nada.

Estas palabras serán
como una pequeña sorpresa,
como un poema que se descubre
cuando se lee por primera vez.
Pienso ahora que
a veces me gustaría poder decírtelo,
pero tengo miedo de que te vayas
asustado como una mariposa.

Porque eres hermoso
y hoy estoy rodeada de silencio blanco
en el que tengo mucho tiempo para escribir
y para pensar,
porque es de noche,
aquí siempre es de noche,
aunque allí luzca aún el sol.

Y pienso que no quiero morir
sin que tú lo sepas,
no quiero más enfermedad,
ni más pájaros muertos.

© Virginia Fernández “Silencio Blanco”

martes, enero 17, 2012

Seinäjoki´s Poem



Diario de Seinäjoki



N
o sé en qué lugar
del camino me perdí,
ni cómo llegué
sin perder un trozo de juventud.
No sé si leerás alguna vez
este poema.

Las figuras se deslizan           
silenciosas por la calle
y siempre está este maravilloso
paisaje blanco.

No sé dónde me perdí,
ni en qué lugar alguien sonrió,
los abrazos nunca aparecen
en esta ciudad de lago de cristal
y la nieve suena a silencio.

Ahora está nevando
y creo que no va a parar hasta primavera,
el cielo es brillante por la noche
y no hay estrellas,
ni pájaros, porque nadie los mira,
porque los niños duermen
mientras los árboles están
cada vez más blancos.

© Virginia Fernández “Diario de Seinäjoki”

viernes, septiembre 02, 2011

Hoy llueve


El espectador

S
in que nada me detenga
me deslizo hacia calles
con toques de realidad fingida,
sólo siento una extrañeza
de esta vida,
afirmándome en la creencia
de ser solo espectador,
tal vez desconocido.

El paisaje que veo
a través de la ventanilla
del coche,
o el color amarillo
del atardecer,
sólo es el escenario
de la vida que habito
y de la que me cuestiono
su existencia al menos
una vez al día,
tal vez dos.

No me encuentro en mi propio cuerpo.
Esta ciudad
tiene demasiados canales,
es húmeda,
además siempre
huele a lluvia.

Me pregunto cuántos
hechos contradictorios
conviven en mi misma piel,
con los mismos labios que besan,
irremediable
y mero espectador
de mi propia vida.

© Virginia Fernández “El espectador”
Imagen: Castillo Herrera.

domingo, agosto 21, 2011

Tarde en Ámsterdam


Tarde en Ámsterdam

Esta ciudad es gris, hablando de interiores

E
stán las hojas de este cuaderno
desparramadas sobre la cama,
como las de los árboles
sobre el asfalto de esta ciudad de color gris.
Son un cementerio de letras
olvidadas y cubiertas de hojas arrugadas,
llenas de invierno.

Veo cómo tu mano se aproxima hacia mi,
desplegando tus alas de sonrisa incierta,
de tarde desvelada
y gotas golpeando sobre el cristal.
Está lloviendo.

Es esa extraña quietud de los museos
lo que me conmueve en esta ciudad,
ese estado de ánimo
de colores metálicos,
de gris sobre lienzo blanco,
de grietas de tiempo,
y tranvías nº 15 pasando
por Centraal Station.

Ahora suena el claxon,
ahora humedad en la pared
de mi habitación de hotel.

Las hojas de este cuaderno
tienen frío,
mientras afuera ha parado de llover.

© Virginia Fernández “Tarde en Ámsterdam”. Cuaderno vuelta al invierno.
Imagen: http://www.flickr.com/photos/cristinha/page2/

miércoles, agosto 17, 2011

White Silence


White Silence

Addicted to…


I
t´s raining again in Amsterdam
I like this white silence,
It reminds me of your face,
or your eyes,
I´m not really sure…
Anyway I´m thinking of the north again,
of the white silence
coming to me, running or smiling
like you used to do.

It´s raining again
in this beautiful city,
in this lonely view.
I see the streets,
the canals,
What a poetic and sad mood.
In my mind
I imagine another faraway landscape,
a horizon with a bright yellow light
perhaps for you.


© Virginia Fernández “White Silence”. Cuaderno vuelta al invierno. Proyecto: Addictions.
Imagen: En un café de Ámsterdam.
Soundtrack: Dancing Barefoot by Patti Smith

viernes, agosto 05, 2011

Ventanas que se abren al mar


Ventanas que se abren al mar


“You will not find me easily”
-Marjorie Oludhe Macgoye-

M
e gustan las ventanas
que se abren al mar,
añoro el color del mar
y su sabor salado.

Aquí dejo una ventana que mira
a un océano azul y a un cielo
completamente despejado,
es este poema.

Me gusta la idea
de perderme en el Universo,
de no existir,
no ser nada
y diluirme,
desaparecer.

Ser tan sólo
paisaje,
desierto,
libélulas que tiritan,
que salen a la calle
por esta ventana,
a la noche
a la noche callada,
a la noche.

En esta noche oscura
echo de menos las ventanas
que se abren al mar.

© Virginia Fernández “ Ventanas que se abren al mar”
Cuaderno de Londres
Ilustración: Alessandro Gottardo.

miércoles, agosto 03, 2011

Imagen difusa


Imagen Difusa


“Look for me in the silence”
-Marjorie Oludhe Macgoye-


N
obuyuki me parece
recién salido de un libro
de Haruki Murakami,
su silenciosa figura
deslizándose a través
de la lluvia,
su aire despistado
y sus ojos,
no sé,
es esa luz artificial de las ciudades.

Tiene los ojos
con forma de tulipán
y cuando sonríe éstos simulan
estrellas fugaces,
es su mirada que acertó a mirarme
y a contagiarme
una sonrisa
como quien contagia un resfriado.

Nobuyuki me envuelve
en su chaqueta con capucha
y deja pasar el tiempo,
sin ser nada,
sólo una figura que quiere
ser metáfora,
sólo una imagen difusa
entre la multitud londinense.

© Virginia Fernández “Imagen Difusa”. Are you waiting for him? Cuaderno de Londres.
Imagen: “Hierro 3” Kim Ki Duk.